Una Nava, el otro Cava. En las Costas Podemos, con nuestro Marinkovic, dijeron y bueno, ahí está.Sus manos preparan el estuco que pondrán en la sepultura.
Constituyente: Q.E.P.D.
Los bolivianos estamos de duelo. Algunos lo sentimos más que otros. "Pero si ayer no más yo marché por ella", decimos algunos, consternados.
"La secuestraron, la maltrataron y, finalmente, la mandaron a Oruro", dicen los periodistas de crónica roja, paradójicamente, los únicos que informan la verdad en este tema.
"Tan bonita, tan chiquita", cantan los villeros, en medio de llantos embriagados.
"Yo no fui", responden los de la vista gorda, en un karaoke cruceño.
Mente afiebrada por el dolor. No hay espacio para la resignación.
Los minutos pasan, y no hay señales de recuperación.
Mente afiebrada por el dolor. No hay espacio para la resignación.
Los minutos pasan, y no hay señales de recuperación.
Existe un equipo de médicos residentes, inexpertos, dándole respiración artificial en la sala de terapia intensiva de la Vicepresidencia.
Afuera estamos unos cuantos, que nos resistimos a vestirnos de negro. Quizá si le damos nuestro apoyo, si salimos a las calles a demandar que siga viviendo, se recupere del coma.
No, mejor no. Mejor recurrimos a la medicina tradicional.
Compañeros indígenas, los necesitamos, sólo ustedes podrán otorgar el aliento de vida necesario a esta niña.







