lunes, 30 de julio de 2007

Durmiendo poco y mal, quemando la salud

No quiero otro fin de semana más. Quiero que la semana acabe en jueves y empiece inmediatamente en lunes. Quiero tranquilidad, quiero ordenar el campamento. Quiero dejar de viajar por un tiempo. Quiero esperar a ver si me encuentro en una de estas esquinas, porque estoy medio perdida. Quiero llegar a nuestra casa ahora mismo y encontrarte en nuestra cama para que me estreches fuerte y me cubras con tu abrazo hasta dormirme.
No quiero escuchar más noticias. No quiero que el cuerpo me siga doliendo. No quiero este frío. No quiero reuniones de padres de familia. No quiero juicios ni memoriales. No quiero afiches ni separatas. No quiero artículos ni reportajes. No quiero tapas de libros ni fotografías.
No quiero historias tristes. No quiero resaca. No quiero invierno. No quiero Omeprazol ni Sedativol. No quiero levantarme. Quiero casa calientita. Quiero sopa recién hecha. Quiero pijamas y pantuflas.
En resumen: TE QUIERO.

Monteverde: Victoria de los pueblos indígenas


Bajo el sol radiante del medio día del pasado 3 de julio, los pueblos indígenas de Santa Cruz celebraban una de sus más importantes victorias en su lucha por el territorio. Después de doce años de intensa e inclaudicable defensa del lugar en el que habitan, el pueblo indígena Chiquitano recibía de manos del Presidente de la Republica el título ejecutorial de su territorio por una extensión de algo más de 900 mil hectáreas.
La titulación del territorio indígena Monte Verde para el pueblo chiquitano es el símbolo paradigmático de la historia de los pueblos indígenas por acceder al territorio. Aunque en varias etapas el proceso se constituyó en una prueba de la subordinación a la que fueron tradicionalmente sometidos los organismos operadores del saneamiento por los sectores de poder ligados a la tierra, también es un ejemplo de la fortaleza y perseverancia de los pueblos indígenas que vencieron todos los escollos hasta ver cristalizado el sueño de tener los títulos del territorio que ancestral e históricamente les corresponde.
Monte Verde fue la primera demanda anterior a la Ley INRA y ahí radica su carácter simbólico. Su ejemplo fue, como afirmó el Viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, el estandarte de todos los pueblos indígenas de Bolivia, tanto de tierras bajas como de tierras altas de Bolivia.
El pueblo Chiquitano tuvo que demostrar que el 41 por ciento de todos los supuestos dueños que reclamaban sus tierras en realidad no tenían papeles o tenían documentación irregular. Del total de propietarios que fueron reconocidos al interior del territorio, el 37 por ciento tuvo que aceptar, en justicia, que había demandado más de lo que realmente poseía y por lo tanto su pretensión fue recortada. Sólo un 22 por ciento de los demandantes tenía papeles en regla y, también en justicia, consolidó su propiedad.
Al principio, los terceros reclamaban 444 mil hectáreas, casi la mitad del territorio de Monte Verde, de las cuales existían documentos para certificar la propiedad sólo de 134 mil hectáreas, es decir, apenas un 30 por ciento de lo que demandaban. El motor de la movilización y el acompañamiento constante de las comunidades indígenas al proceso de saneamiento ha logrado sustraer de manos de particulares 310 mil hectáreas para beneficio de las comunidades indígenas.
Sin embargo, antes de lograr estos resultados, el pueblo Chiquitano tuvo que enfrentar la corrupción y dilación por parte de las autoridades que administraron el proceso agrario y del Tribunal Agrario Nacional. Y no sólo eso, fueron víctimas de agresiones físicas y verbales, de amenazas y de violencia ejercitada incluso con grupos armados.
“Tuvimos que denunciar con nombre y apellido a los traficantes de tierras, para darles la oportunidad de demostrar ante la ley si efectivamente tenían derechos”, recordó José Bailaba, actual constituyente y uno de los principales dirigentes impulsores de la demanda.
Si bien la resolución y el posterior título representan una referencia histórica insoslayable, empieza una nueva etapa en la historia del pueblo chiquitano y grandes desafíos frente al territorio. En los primeros años, todas las energías estuvieron concentradas en recuperar el territorio y buscar su titulación colectiva. Ahora, el desafío es la gestión territorial, proceso iniciado el año 2000, para que hombres y mujeres de este pueblo decidan cómo quieren vivir en su “casa grande”, cómo conservar y aprovechar los recursos naturales, cómo generar alternativas productivas, fortalecer la identidad chiquitana y mejorar la calidad de vida de todos los hombres y mujeres de Monte Verde.
* Éste es un resumen de una serie de notas que redacté para una separata publicada en El Deber de Santa Cruz este domingo 29 de julio.

miércoles, 25 de julio de 2007

Callar en siete idiomas

Los chuquisaqueños, como cualquier ciudadano de este país, tienen derecho a movilizarse. Igual, exactamente de la misma manera, en que lo hicieron los cruceños con su cabildo del millón, o los paceños con el suyo de dos millones. A lo que no tienen derecho, como tampoco lo tienen los cívicos cruceños, es a realizar de cuando en cuando sus campañas mediáticas, satanizando todo, descalificando todo lo que no tenga que ver con ellos.
Como dije en una anterior entrada, si la capitalía se fuera a Sucre lo apoyaría, por las razones también expresadas en ese artículo. No obstante, ratifico también que no creo que esto dependa de mi subjetividad, sino de condiciones estructurales, económicas y políticas que exigen una sede de gobierno y una capital acorde a sus necesidades.
Pero de ahí a afirmar que La Paz se quiere imponer a los ocho departamentos, o que el cabildo fue una advertencia prepotente, hay una gran distancia.
Menos mal que cada día existen menos ingenuos. No es una casualidad que los primeros defensores de la propuesta chuquisaqueña sean nada más y nada menos que los representantes de la oligarquía cruceña. Tampoco es casualidad que los campesinos de Chuquisaca hayan anunciado que están en contra del planteamiento de las élites que siempre los marginaron en Sucre.
Diferencias existen, claro que sí. Ninguna organización social de importancia o de influencia en el qué hacer político o económico de La Paz se manifestó contraria al cabildo de La Paz, cosa que, para mal de males de la oligarquía cruceña y de la élite chuquisaqueña, no puede decirse de sus respectivas regiones.
Es más, a diferencia de lo que sucede actualmente en Santa Cruz y en Sucre, el cabildo de las alturas cohesionó no sólo a los paceños, sino a muchos otros ciudadanos que, desde Oruro, desde Tarija, desde Cochabamba y desde todos los rincones del país, incluso de aquéllos en los que el a la autonomía ganó, se oponen al modelo oligárquico/autonómico/prebendal.
En La Paz hubo voces discordantes, sí, como es normal en un escenario democrático. Sin embargo, nadie amenazó a esas voces –dos o tres, para ser exactos- con muerte civil o con no invitarlos a las reuniones. Tampoco se los amenazó de muerte porque aquí, los Ponchos Rojos son el ejército de la unidad nacional, no un grupo de matones a sueldo.
Lo paradójico es que quienes se rasgan las vestiduras y califican de prepotencia el haber dejado en claro que no permitiremos que el agropoder divida este país, quienes nos acusan de antidemocráticos y dicen que somos autoritarios, callan en siete idiomas frente a listas de ciudadanos condenados a muerte civil, frente al apaleamiento de indígenas en la plaza pública de su ciudad, frente a arengas que hacen gala de ignorancia anunciando a las madres que se derramará la sangre de sus hijos responsablemente. ¿Dónde queda su supuesta vocación democrática cuando estas cosas suceden? ¿En qué recoveco de su doble contabilidad moral queda su silencio?

martes, 24 de julio de 2007

Dos por uno

Pensaba escribir una crónica sobre la maravillosa experiencia que significó para mí y para mi familia asistir al cabildo, contando cómo cada paceño, en su fuero interno, entendió que su presencia allí era imprescindible.
Pero creo que no es necesario, pues las imágenes lo habrán dicho todo. Por lo tanto, me limitaré a algunas puntualizaciones, por ahora.
No importa lo que digan, es natural que ahora respiren por la herida, al fin y al cabo, se les acabó su caballito de Troya de tener el cabildo del millón y el supuesto “mandato del pueblo” para hacer fracasar la Constituyente.
No importa que nos acusen de haber sido financiados. No habría recursos suficientes para movilizar a dos millones de personas. Hagan lo que hagan, no podrán deslegitimar este cabildo, en el que no hubo sándwiches ni poleras, sino conciencia.
Tampoco interesa mucho que los cultores del discurso del carajo ahora digan que la proclama del Cabildo es autoritaria. O que La Paz “se humilló” ante El Alto. Ese tipo de arengas sólo pegan en quienes creen que todavía es posible sobrevivir en política acudiendo al chauvinismo barato.
Lo que importa, lo único que importa, es esto:
Por cada defensor de la autonomía oligárquica habrá dos paceños dispuestos a defender la unidad nacional. Más claro, cabildo del 20 de julio.

martes, 17 de julio de 2007

Vamos al Cabildo, vamos

Marx afirmaba que la historia se repite, a veces como tragedia y otras como comedia.
Hace más de un siglo, Bolivia vivía un periodo de su historia muy parecido a éste. Corrían entonces vientos de cambio. La oligarquía de la plata se sostenía expoliando a los indígenas. Ya en 1874, con el Decreto de Ex Vinculación, había logrado arrebatarles sus tierras para subastarlas públicamente. Los conservadores, a la cabeza de Aniceto Arce, querían mantener la situación para perpetuar sus privilegios y Sucre era su escenario.
En el otro extremo, se alzaba imponente una nueva oligarquía, la del estaño, acompañada además de las ideas liberales. Esta fracción de la burguesía, afincada en La Paz, se alzó contra la tradición defendida por los oligarcas de la plata y disputó a Chuquisaca la condición de capital de la república.
Veamos algunos datos de ese tiempo, publicados en mayo de 2006 por la Revista OH del diario Los Tiempos de Cochabamba:
Los Padres de la Patria (los verdaderos) se reunieron en la Casa de la Libertad desde el 6 de agosto de 1825 y entonces denominaron el nuevo estado como República de Bolívar y a la ciudad Capital como Sucre. En julio de 1826, el Congreso decidió otorgar a Simón Bolívar la facultad de designar el lugar donde se erigirían los edificios de los tres poderes del estado. Mientras eso ocurriera, se declaró “capital provisoria a Chuquisaca”. Sólo en 1839 se designó a Sucre como capital. Desde 1825 hasta 1900, el Congreso se había reunido 29 oportunidades en Sucre, 20 en La Paz, siete en Oruro, dos en Cochabamba y una en Tapacarí.
A pesar de ello, le reconozco a Sucre el haber sido la cuna de esta patria y, por lo tanto, merecer históricamente la capitalía de Bolivia. Ésa es mi primera conclusión.
Revisando un poco más de historia, encontramos lo siguiente:
En septiembre de 1889, Isaac Campero, diputado por Yungas, presentó un proyecto de Ley que establecía que Bolivia era una República Federal y que debía asumir el nombre de Estados Unidos de Bolivia. Miren ustedes cuánta razón tenía Marx. El artículo 5 de ese proyecto de ley decía que
"Los estados de la unión boliviana reconocen recíprocamente sus autonomías, se declaran iguales en entidad política y conservan en toda su plenitud la soberanía nacional".
Está demás decir que no se trataba de un proyecto surgido en la afiebrada mente de un diputado yungueño. Era la cristalización de una presión ejercida desde mucho antes por la burguesía liberal paceña. Tanto así que la corriente contraria, la de los oligarcas conservadores, aprobó semanas más tarde la Ley de Radicatoria, que establecía que la capital de república sería ejercida permanentemente por Sucre.
Y vino la guerra. Y los liberales utilizaron a miles de indígenas al mando de Zárate Willka para usarlos como carne de cañón. Y hubo muertos en ambos bandos. Y los liberales se dieron cuenta de que los indígenas tenían sus propias demandas y exigían tierra. Y traicionaron a la indiada para aliarse a sus enemigos, los conservadores. Y fusilaron a sus aliados indígenas. Y mancharon trágicamente nuestra historia con la sangre traicionada. Y arreglaron el entuerto con un pacto mediante el cual la capital se quedaba en Sucre, pero la sede de gobierno se quedaba en La Paz. Y se olvidaron de su proyecto federalista.
Y así llegamos hasta aquí, más de cien años después. Con una oligarquía neoliberal que utiliza a Sucre igual que lo hicieron los conservadores pero que no puede utilizar a los indígenas como lo hicieron entonces los liberales porque no aprendieron su lección y su lección es que los indígenas no son carne de cañón. Los indígenas en cambio fueron mucho más aplicados y nunca más confiarán en nadie que no sea en ellos mismos. Y ésa es la repetición cómica de esta historia.
La segunda conclusión es, pues, que la burguesía paceña arrancó a la oligarquía de Sucre la capitalía. Y lo hizo a bala. Y utilizando a indígenas. Y traicionándolos después. ¿Por qué? Porque en el fondo la capitalía no importa, sino los intereses empresariales y comerciales. Porque si para esos intereses sirve una sede de gobierno, pues bienvenida sea la sede.
Y si eso es así no debería sorprendernos que dentro de unos años, Santa Cruz pugne por ser la sede de gobierno, y la capital si es necesario. Entonces veremos, seguramente, una nueva traición. Los aliados chuquisaqueños de hoy serán los enemigos de los cruceños de mañana.
No obstante, es necesario reconocer también que la oligarquía neoliberal ya consiguió una parte de su cometido: logró dividirnos, logró que peleáramos entre bolivianos, logró polarizarnos defendiendo nimiedades, cuando en el fondo de lo que se trata es de si ellos imponen o no su proyecto político.
Y su proyecto político no es más que la perpetuación de sus privilegios, del marginamiento y la exclusión contra los pueblos indígenas, de la hipocresía de querer pretenderse mejor que el resto y de la falsedad de utilizar al país para llenarse los bolsillos.
Lo he dicho antes y lo repito: Yo no quiero ese país, quiero un país más equitativo, un país sin exclusiones, un país en el que los indígenas puedan, por fin, decidir sobre sus territorios y sus recursos naturales. Un país del que mis hijos se sientan orgullosos cuando relaten que convivieron con un indígena yuqui, etnia que se encuentra al borde la extinción. Quiero un país que invierta en educación, en salud y en vivienda y no en un puñado de gremios empresariales en el que pícaros y ladrones conviven con empresarios.
Por eso voy a ir al cabildo del próximo viernes en La Paz. No me importan José Luis Paredes y su discurso hipócrita. No me interesan las mafias del Comité Cívico de La Paz, de Cotel y de Aguas del Illimani. Mis oídos están cerrados a dirigentes vecinales corruptos y a alcaldes que se hicieron de la vista gorda cuando Goni mató a los alteños. Pero estoy conciente de que si esta movilización fracasa por culpa de todos los mal ponderados mencionados arriba, no habrán perdido ellos. Habré perdido yo y habrán perdido mis hijos. El proyecto de la oligarquía neoliberal nos habrá ganado la batalla. Nos enrostrarán su mal habido “cabildo del millón”, cuando engañaron a los cruceños y les hicieron creer que peleaban por su región y no por sus mezquinos intereses. Yo no estoy dispuesta a perder la batalla sin dar pelea. Estoy aquí, al pie del cañón. Vamos al Cabildo, vamos.

martes, 10 de julio de 2007

Los paladines de la muerte y la ignorancia


¿Qué otra cosa se puede decir, cuando uno escucha/mira/lee esto?
Carlos Dabdoub, dirigente cívico cruceño:
"Hay unos cruceños que están panza arriba echados en la hamaca, pensando ¿y ahora qué hay que hacer? ¡Carajo! A estos maricones que están esperando o culipandeando, que sepan que si no van a morir ahora, van a morir en la tarde o en la noche (...) Hay que dar muerte civil a los traidores. No hay que saludarlos, no hay que darles la mano, hay que marginarlos, no hay que invitarlos a nuestras reuniones".
O peor todavía,
Branko Marinkovic, Presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, dirigiéndose a un grupo de "madres autonomistas": No vamos a derramar la sangre de sus hijos en vano, les aseguramos a las madres cruceñas que lo vamos a hacer de manera responsable"
No es ficción, es cierto y para comprobarlo pueden acudir al siguiente enlace:
Las fotos son del portal boliviahoy

lunes, 9 de julio de 2007

Qué frío

Nunca había sentido tanto frío como cuando pasé mi primer invierno en Santa Cruz. Altiplánica desde mi nacimiento, se supone que el frío es algo con lo que puedo lidiar. Sin embargo… esas paredes mojadas de tanta humedad, sábanas tan parecidas a lo que debe ser un ataúd y una sensación helada indescriptible, me hicieron llorar. Hoy, en La Paz y muchos años más tarde, volví a encontrarme con esa sensación y recordé que cuando el tiempo está así no me apetece hacer otra cosa que estar en mi cama, tomando chocolate, viendo televisión y tejiendo algo. Mucho más cuando mis dos soles están en otra parte y la nostalgia se apodera de mí. Qué frío en el corazón, qué frio…

viernes, 6 de julio de 2007

Pa' fuera telarañas



Ella

Ella se ha cansado de tirar la toalla
va quitando poco a poco telarañas

No ha dormido esta noche,
pero no está cansada
No miró ningún espejo,
pero se siente "toa" guapa

Hoy, ella se ha puesto color en las pestañas
Hoy le gusta su sonrisa,
no se siente una extraña

Hoy sueña lo que quiere
sin preocuparse por nada
Hoy es una mujer
que se da cuenta de su alma

Hoy vas a descubrir
que el mundo es sólo para ti
que nadie puede hacerte daño,
nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender que el miedo
se puede romper con un solo portazo

Hoy vas a hacer reír
porque tus ojos de han cansado de ser llanto,
de ser llanto
Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti
y ver que lo has logrado

Hoy vas a ser la mujer
que te dé la gana de ser
Hoy te vas a querer
como nadie te ha sabido querer

Hoy vas a mirar pa´lante
que pa´ atrás ya te dolió bastante

Una mujer valiente,
una mujer sonriente,
mira cómo pasa

Hoy no ha sido la mujer perfecta
que esperaban
ha roto sin pudores
las reglas marcadas

Hoy ha calzado tacones
para hacer sonar sus pasos
Hoy sabe que su vida
nunca más será un fracaso

Hoy vas a descubrir
que el mundo es sólo para ti
que nadie puede hacerte daño,
nadie puede hacerte daño

Hoy vas a conquistar el cielo
sin mirar lo alto que queda del suelo

Hoy vas a ser feliz
aunque el invierno sea frío y sea largo,
y sea largo
Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti
y ver que lo has logrado

Hoy vas a descubrir que el mundo es sólo para ti
que nadie puede hacerte daño,
nadie puede hacerte daño

Hoy vas a comprender que el miedo
se puede romper con un solo portazo
Hoy vas a hacer reír
porque tus ojos se han cansado de ser llanto,
de ser llanto
Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti
y ver que lo has logrado


(Así me siento hoy)
Foto de hiipiie.spaces.live.com y canción de la españolita Bebé

martes, 3 de julio de 2007

Esto está muy político

Está totalmente fuera de mi intención escribir un blog especializado en la temática indígena, pero todo el último material, a excepción de la primera entrada, dice exactamente lo contrario.
He decidido, por lo tanto, dejar a un lado la artillería preparada sobre el estatuto autonómico presentado ayer, para abordarlo en pequeñas entregas que hablarán de a poquito sobre la residencia administrativa cruceña y otras exquisiteces de este documento.
Me pregunto, sin embargo, cómo quedaré yo y cómo quedarán mis hijos con este asunto de la residencia. Los dos nacieron en Santa Cruz y pienso: ¿a quién tendré que pedirle la residencia de mis hijos? ¿Al prefecto de Santa Cruz? ¿A Branco Marinkovic? ¿Al Comité Cívico Femenino y sus señoras de alta sociedad? ¿O a lo mejor a Gloria Limpias, la organizadora de los concursos de belleza?
¿Y si no les dan la residencia? ¿A quién podrán quejarse? ¿Al Defensor del Pueblo Departamental, elegido por ellos mismos? ¿Deberán conformarse mis dos hijos con que, así de golpe y porrazo, las autoridades del gobierno moral de los cruceños, ignoren que ellos son de Santa Cruz? ¿Y si yo quisiera solicitarla, por ser cónyuge de un cruceño?
Espero que las respuestas a estas interrogantes se encuentren en el primer número de la Gaceta del Gobierno Departamental. Mientras tanto, viajaré a Perú, Argentina y Chile, países que mis hijos y yo podemos visitar sólo con nuestro carnet de identidad de bolivianos.

Artículo 5. Ciudadanía:

1. A los efectos del presente Estatuto, tienen la condición política de cruceños todos los ciudadanos bolivianos que tengan o adquieran residencia administrativa en cualquier municipio del departamento de Santa Cruz. (Estatuto Autonómico de Santa Cruz)

La verdad sea dicha IV

LO QUE NO DICE LA EMPRESA LAGUNA CORAZON

Según Branco Marinkovic, las denuncias del Viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, tienen el objetivo de desprestigiar las propuestas de unidad, de diálogo, de democracia y de autonomía planteadas por el Comité Cívico Pro Santa Cruz.
Marinkovic afirma que la estancia Laguna Corazón no es de su propiedad. Las organizaciones del Pueblo Guarayo, sin embargo, demostraron que el demandante inicial del saneamiento de este predio es Branco Marinkovic, como consta en la ficha catastral del INRA de fecha 30 de octubre de 2001. Incluso, en el testimonio de constitución de la empresa, figura Marinkovic con una participación accionaria del 10%, de un capital inicial de 10 millones de bolivianos, aunque luego se cambió el nombre del titular a Empresa Laguna Corazón.
El Defensor del Pueblo llevó a cabo el año 2005 una investigación en la que constató irregularidades en el proceso de saneamiento de toda la TCO Guarayos, que luego fue canalizada como denuncia ante la Superintendencia Agraria y ésta a su vez la procesó y emitió una resolución por la que declara probada la denuncia de apropiación indebida de la Laguna Santo Corazón, efectuada por la empresa de Marinkovic.
Por esta misma razón, no es cierta la afirmación de Marinkovic en sentido de que la estancia se ha sometido al proceso de saneamiento, ha superado todas las etapas y se encuentra para firma de las autoridades de La Paz. Si la Resolución Final no ha sido firmada para ese predio es, precisamente, porque existen varias irregularidades.
Marinkovic sostuvo que ha pedido al Viceministro de Tierras una inspección para que verifique el cumplimiento de la Función Económico Social (FES) en la estancia Laguna Corazón. Así fuera cierto el cumplimiento de la FES, la hacienda es ilegal porque se encuentra en una reserva forestal en la que está terminantemente prohibido cualquier asentamiento y, además, la empresa fue multada por la Superintendencia Forestal por realizar desmonte ilegal en la zona.
Marinkovic aseguró también que el acceso a la laguna nunca ha sido limitado a ningún ciudadano. El año 2005, la Delegada Presidencial Anticorrupción del departamento de Santa Cruz, Vania Sandoval, realizó una investigación de este caso y concluyó que la laguna habría sido objeto de ocupación particular, alambrándola para impedir su uso y goce por parte de los comunarios. El diario El Deber verificó esta situación.
Ayer, 2 de julio de 2007, Branco Marinkovic, el Comité Cívico Pro Santa Cruz y el agro poder cruceño suscribieron un pacto con supuestos dirigentes indígenas y prometieron defender a las Tierras Comunitarias de Origen de Santa Cruz de cualquier avasallamiento. ¿Lo harán alambrando lagunas y mintiendo a la gente con el mayor descaro?
Editado para enlazar el sitio de donde se extrajo la foto de Branco Marinkovic:

La verdad sea dicha III

Otra muestra del país que nos ofrece el agro poder cruceño. Se trata de un hecho registrado por el Diario El Deber, el año 2005.

http://www.eldeber.com.bo/20050306/santacruz_6.html
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 06, Marzo de 2005
Un empresario encerró una laguna pública

"Hace mucho tiempo que no voy por la laguna, desde que la alambraron. Dicen que es prohibido, porque es propiedad privada. Antes nos quedábamos hasta un mes en el campamento, que era en el mismo lugar donde está la empresa de aceite Rico. Cazábamos y pescábamos”, relató Justo Masimó, un guarayo de 56 años que añora volver a transitar libremente por los alrededores de la laguna Santo Corazón.
El extenso y paradisíaco atajado de agua quedó dentro de la propiedad del industrial aceitero, actual presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Branco Marinkovic, que alambró sus tierras y, según los indígenas lugareños, les privó de las riquezas acuáticas del lugar.
Marinkovic negó tal situación y dijo que alambró su propiedad (denominada empresa agropecuaria Laguna Corazón) para que no le roben sus animales y otros bienes. Sin embargo, los indígenas guarayos denunciaron ante varias instancias esta ilegalidad. Incluso llegaron hasta la Delegación Presidencial Anticorrupción.
Marinkovic construyó un muelle y una lujosa casa a la orilla de la laguna, que colinda con una pista aérea de propiedad del mismo empresario, pese a que las leyes bolivianas consideran que este tipo de reservorio de aguas es de propiedad del Estado.
“Tengo una inversión que oscila entre los cuatro y cinco millones de dólares en esa propiedad que es productiva”, precisó el dirigente empresarial.
Además, existe una resolución municipal (alcaldía de Ascensión), de septiembre de 1997, que declaró patrimonio municipal a la laguna Santo Corazón y dispuso que tenga un kilómetro de circunferencia a su alrededor que sea utilizado para promoción turística.
“Esa construcción que hizo el señor Marinkovic es ilegal. No debió edificar en ese lugar porque es una propiedad municipal”, precisó el alcalde guarayo Robert Shok.
“Construí antes de que emitan esas normas. Hace 15 años que estoy ahí. Además sólo he construido la casa y he respetado lo demás”, respondió Marinkovic.
En septiembre de 1997, la subprefectura de la provincia Guarayos emitió una resolución administrativa que prohíbe encerrar, con alambre de púa, el contorno de la laguna Santo Corazón.
Los dos accesos visibles a la laguna están alambrados. Luego de gestionar la autorización, EL DEBER ingresó por la puerta principal de la propiedad de Marinkovic y llegó hasta la orilla del atajado de agua. Se verificó la existencia de una lujosa construcción colindante con la pista y otra infraestructura industrial. Todo edificado dentro del área donde están prohibidos los asentamientos (un kilómetro).
Para el presidente del Comité de Vigilancia de Guarayos, Carlos Masaí, la laguna Santo Corazón fue ancestralmente un centro de sustento para las familias de los cinco pueblos guarayos.
“Nuestros antepasados venían aquí a cazar, pescar y recolectar fruta, miel y otros productos. Heredamos estas costumbres”, indicó.
Sin embargo, Yasminka Marinkovic, hermana de Branko, aseguró que la laguna Santo Corazón era desconocida por las comunidades vecinas. “Nadie sabía que existía esa laguna porque está lejos de las poblaciones guarayas”, declaró. La versión fue corroborada por Branko.
El alcalde Shok se comprometió a gestionar la apertura de los ingresos a ese reservorio de agua.
“En la cosmovisión del guarayo no existe delimitación de territorio, por eso ellos están alterados ante el alambrado de la laguna”, justificó. “No sé en qué instrumentos legales se sustentó el señor Marinkovic para encerrar esa laguna”, cuestionó.
Oficina Anticorrupción dice que se cometió delito penal
La Delegación Presidencial Anticorrupción recibió una denuncia de Bienvenido Zacu Mborobainchi, enlace departamental del Ministerio de Asuntos Indígenas y Pueblos Originarios (Maipo), a finales del año pasado sobre el caso de la laguna Santo Corazón.
“Se habría evidenciado por una comisión formada por autoridades administrativas y dirigentes campesinos e indígenas de la población de Guarayos, que se hizo presente en dicha laguna, que la misma habría sido objeto de ocupación particular; fue alambrada para impedir su uso y goce por parte de los comunitarios”, señala el informe de la oficina anticorrupción.
Además, advierte que “con este alambrado las personas que resultaren autores, cómplices y terceros involucrados en la apropiación de esta laguna, estarían incurriendo en la comisión de acciones tipificadas por el Código Penal como delitos”, y solicita al Ministerio de Desarrollo Sostenible que remita las denuncias al Ministerio Público.
Desmontaron 761 ha y pagaron Bs 3.000
Un dirigente indígena entregó a EL DEBER la copia de una resolución administrativa (134/2004) de la Superintendencia Forestal, de agosto de 2004, que detalla acerca de la existencia de un desmonte ilegal en los predios de la empresa agropecuaria Laguna Corazón. Se refiere a 761
hectáreas que fueron desmontadas sin autorización y que motivó una sanción económica de Bs 3.000.
Según la familia Marinkovic no existió ningún desmonte ilegal y esa acusación de la Superintendencia Forestal fue errada. “Se equivocaron, porque nosotros teníamos autorización para desmontar y pagamos las patentes”, respondió Branko Marinkovic.
Su hermana, Yasminka, explicó que solamente 20 hectáreas fueron desmontadas al margen de los volúmenes autorizados. Responsabilizó al conductor de la máquina desmontadora de haber arrasado un área sin tener autorización y negó que su empresa hubiese sido sancionada.
El informe No. 134/2004, de la Superintendencia Forestal, en sus conclusiones señala que “la empresa agropecuaria Laguna Corazón, representada por Yasminka Catarina Marinkovic de Jakubek, es responsable de la comisión de la contravención de desmonte ilegal de 761 hectáreas”.
En la parte final, la resolución instruye cobrar a la empresa infractora una patente por superficie equivalente a $us 11.418, y otra patente por volumen equivalente a $us 20.624. También dispone la devolución a la empresa Laguna Corazón de la maquinaria retenida previo pago de la sanción de Bs 3.000.
Branko Marinkovic dijo sentirse perseguido por las instituciones fiscalizadoras. “Me multan por todo y por nada, y cada que cambian de dirigente indígena me acusan”, protestó.