miércoles, 24 de octubre de 2007

A mi sombra


Ya sé que crees que determinas mi vida
Que piensas que si depende de ti, caeré en desgracia
Que te has propuesto obstaculizarme en todo
Aparecer, omnipotente, en todas partes
Evitar, a toda costa, que asuma los cargos que gracias a dios no busco,
Y me ofrecen

Te amargas la vida diariamente, vigilando mis pasos
Escuchando mis conversaciones
Inventando cosas que luego no puedes comprobar

Ya sé que no tuviste escrúpulos,
Ni siquiera cuando estuve enferma
Creíste que mi infarto era tu oportunidad
Y mira, el daño te fue devuelto, con creces,
Pero no escarmientas

Ya sé que te rasgas las vestiduras cada vez que me nombran
Que te mueres de envidia cuando me convocan
Que quisieras compartir algo de mi luz, pero no puedes

Sé que lo has trastocado todo
Intentando encontrar algo que me incrimine
Que has seguido mis huellas
Intentando hablar con mis amigos, que son luminosos como yo
Y no has podido
Porque circulas injurias, pero no te creen

Es que dejas de existir cuando te acercas, querida sombra
Apenas te aproximas a la luz, tú te disuelves
Porque lo tuyo son las tinieblas
Y yo habito en el reino de la luz

Y aunque busques mi basura
y encuentres coyunturales cómplices
Aunque en tu reino exista más gente como tú
Amigos como son, de camarillas

Aunque intentes una, y otra, y otra vez
Llevarte esos trofeos, que repito,
Yo no espero,
Aunque insistas en pensar que eres mejor que yo
Y se te vaya la vida pretendiendo demostrarlo
Sin darte por vencida, a pesar de las derrotas
Te digo amigablemente, querida sombra
Que dejes de echar tu inmundicia en mis trayectos
Porque de nada sirve

Una, y otra, y otra vez
Me ofrecerán lo que ambicionas
Porque entre tú y yo
Existe una gran diferencia
Yo lo merezco a pesar de tus deseos

Me bendicen diariamente
Y tengo un estandarte que tú jamás conocerás
Ésos son los trofeos que yo quiero
No las migajas por las que tú peleas

Habito en la luz, te lo digo nuevamente
Y ese en ese reino se cuida el derecho de admisión

No podrás conmigo
Porque no hago daño
Porque vivo mi vida
Con la conciencia tranquila
Y duermo en las noches feliz
Al lado de mis hijos
Y el balance es positivo
Al final de cada año
De cada día, cada hora

Y en cada esquina encontrarás
Un amigo mío que te enfrente
Una persona que me defienda
Y me recuerde con cariño

Porque la luz del sol ilumina mi cara diariamente
Porque escribo, de frente y para el mundo
Porque lucho, como lo he hecho siempre
Defendiendo este proceso al que tú te subiste a última hora
Pensando que gracias al Estado mejorarías tus ingresos

Qué equivocada estabas, querida sombra
Yo sigo aquí, nada ha cambiado sino para bien
En mi caso
Tengo un gran trabajo
Y periódicamente me aumentan el sueldo
Tú sigues viviendo en la sombra, mira,
Y te sobra ese tiempo que malgastas conmigo

Sigue así, querida
Y que coseches diariamente, de a poquito
Todo lo que siembras
Absolutamente todo
Que al final, como ahora
Tú seguirás en la sombra

Mientras que a mí me volverán a llamar
Y me volverán a convocar
A pesar tuyo
Que lo disfrutes, querida sombra
Que yo disfruto, cada día más, de mis grandes maestros

Y estoy aquí, intacta, mírame
Ni un rasguño,
Ilesa a pesar de tus siniestros
Tal vez hasta compadeciéndote
Porque debe ser difícil tener una rival
Que ni siquiera te conoce