miércoles, 30 de abril de 2008

En el fragor de la batalla

- Optimista, porque no creo que los autonomistas logren más del sesenta por ciento de los votos. 
- Dignificada, porque mi confianza en la gene, en los cruceños de verdad, no ha sido defraudada. 
- Alentada, porque no estamos solos y combatiremos hasta el último aliento a las logias. 
- Fortalecida, porque las organizaciones me cuidan y me protegen. 
- Esperanzada, porque sé que el fracaso autonomista ratifica que por encima de todo está la unidad de mi país. 
- Animada, porque en ausencia de argumentos, los logieros mienten y mienten, pero nadie les cree. 
- Vivificada, porque siento que lo que hacemos es preservar el futuro de nuestros hijos. 
- Feliz, porque las calles cruceñas son mi territorio y no el de ellos. 
No nos la van a charlar. Ya están desenmascarados.
Nos vemos el domingo. 

2 comentarios:

Fenrisar dijo...

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Ego Ipse dijo...

Me encantaría compartir tu optimismo. Lo compartiría porque es evidente que la mayor parte del electorado cruceño va a votar por el no. Lo compartiría porque la ciudadanía cruceña no es tan incauta como creyeron un par de terratenientes antidemocráticos... Pero, en verdad, dadas las circunstancias, el fraude es tan evidente por todos lados que parece inevitable que los sinvergüenzas terminen mofándose de los cruceños y de la democracia más elemental...

En verdad quiero compartir tu optimismo... Pero no puedo...