martes, 6 de enero de 2009

La frase


"Me dio pena no poder estar con ustedes en Año Nuevo", me dijo cuando me llamó. Por eso lo invité el domingo a almorzar y fue una tarde memorable. Memorable porque la conversación se extendió hasta las doce de la noche, hablando de la nueva Constitución, de educación y de nosotros. Un majadito de charque con el que dimos fin y un postre elaborado por Chalinet nos permitieron aguantar la maratón.
Lo mejor, esta frase:
"Lo esencial es saber cuáles son las prioridades de uno y si esas prioridades para usted son sus hijos, deje de latiguearse, lo está haciendo bien. Porque con seis cajas de RedBull en el escritorio y abandonando a los niños, Daniela, cualquiera puede. Lo difícil es hacerlo cocinando diariamente para sus hijos, atendiendo a su casa, contribuyendo con lo que sabe".
Estas frases me acarician el alma.